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Templo Dragón

Templo de la Tradición Nativista Correlliana, de la Religión Wicca; en México y en el Mundo Entero

Escoba purificadora

La escoba y el caldero, son las herramienta mas populares asociadas a la magia y la brujeria. Simbolicamente representa la unión de los géneros y conceptos, masculino (palo = falo) y femenino (cerdas = monte de venus); también representan el arado, el poder de la tierra hacia el cielo. El poder del pensamiento hacia lo espiritual.
 
Se utilizaba no para volar, sino para la limpieza ritual del espacio de trabajo, rituales de protección y fertilidad. Algunos autores sugieren que la escoba era el lugar perfecto para ocultar la vara ritual durante la época de la cacería de brujas, disfrazándola como un elemento de uso cotidiano.
 
Scott Cunningham, David Harrington; en su obra titulada Magia Natural y Practica nos da la siguiente formula para realizar la escoba magica:
 
La escoba purificadora
 
1 rama de árbol caída de aproximadamente 6 Mm. de diámetro y unos 30 cm. de longitud (o un palo de las mismas medidas)
 
Manojos naturales de una o varias de las plantas siguientes: retama, cedro, hinojo, lavanda, hierbabuena, romero o molle (Schinus molle). (El último crece por todo el suroeste de los Estados Unidos, y es un ingrediente tradicional que se utiliza para utensilios mágicos parecidos hechos en México.)
 
Fibra de rafia o esparto y Tijeras
 
Un cuenco lleno de agua
 
También es posible si resulta complicado por la vida moderna obtener los componentes, comprar la escoba redonda de esparto ya fabricada y cargarla con el resto de los materiales.
 
¿Qué hacer?
1: Reúna los materiales vegetales. Tan sólo necesita una de estas plantas, pero si lo desea puede utilizar más de una.
 
Una vez tenga la(s) planta(as), corte algunas ramas de cada una, pero deje una cantidad suficiente para que puedan sobrevivir. Hágalo con ternura.
 
2: Junte todas sus herramientas: Las plantas, la rama, la fibra de rafia y las tijeras. Confiera energía purificadora a los materiales vegetales al mismo tiempo que visualiza que éstos arrastran lejos lo negativo y traen energías positivas.
 
3: Para comunicar poder al palo de la escoba (o a la rama) colóquelo entre sus manos y canalice hacia él energías purificadoras.
 
4: Ate un trozo largo de fibra de rafia alrededor de uno de los extremos del palo. Mientras hace el nudo, repita:
Lo ato deforma purificadora.
 
5: Coja cuatro o cinco ramas (resulta difícil decir la cantidad exacta; depende de la planta seleccionada). Coloque la punta de los tallos en el extremo inferior del palo, sobre la rafia, de manera que las hojas cuelguen hacia abajo. Enrolle la fibra alrededor del palo y de los vegetales. Visualice.
 
6: Coloque otro manojo al lado del anterior y enrolle la rafia a su alrededor. Visualice purificación. Repita el proceso hasta que el extremo del palo esté completamente cubierto de ramas. Asegúrese en cada ocasión de que las sujeta bien con la rafia; la fibra debe quedar tirante.
 
Si el cepillo no queda suficientemente tupido, añada más ramas siguiendo la misma técnica.
 
7: Cuando la escoba esté lista, pase el extremo suelto de la rafia por debajo de las dos últimas capas de fibra (con un palo, un tenedor o las tijeras) y átelo. Corte el trozo restante. Si lo desea, corte las ramas que sean demasiado cortas con las tijeras.
 
Ya puede utilizar la escoba.
 
8: Coloque su mano proyectiva sobre el cuenco lleno de agua y diga éstas u otras palabras parecidas mientras visualiza:
 
Agua de aguas, limpia hasta que quede reluciente; tanto aquello que se ve como aquello que no se ve.
 
Rocíe el cepillo de la escoba con el agua. Vaya hasta la puerta de entrada de su casa. Ábrala (si es posible) y barra enérgicamente el aire que hay delante de ella, ahuyentando la negatividad. No es necesario que barra el suelo; tan sólo el aire que hay encima de él. Mientras lo hace, visualice. Cierre la puerta.
 
Muévase por la casa en la dirección de las agujas del reloj y barra las puertas, ventanas y cualquier punto de acceso a la casa. Pase el cepillo tanto por las esquinas superiores como por las inferiores de todas y cada una de las habitaciones. Esto le llevará varios minutos.
 
Cuando haya acabado, vuelva a la puerta principal y barra. Levante la escoba, sacúdala enérgicamente tres veces y déjela en el suelo, delante de la puerta principal, durante nueve minutos. Después, desate la rafia, desmonte la escoba y, tan pronto como le sea posible, entierre los manojos de plantas, la rafia y el palo en el exterior.
 
 
Redacción Sandra Vázquez

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